El Consell de Ibiza ha decidido calificar el casco antiguo, el Paseo Marítimo de Ibiza, Platja d’en Bossa y el área de Talamanca como zonas turísticas saturadas con el fin de promover su renovación. Este proyecto, que cuenta con un presupuesto estimado de más de 35 millones de euros, es un esfuerzo conjunto entre inversiones públicas y privadas. Se destinarán fondos a infraestructuras, accesibilidad, movilidad sostenible y modernización urbana, entre otros.
El vicepresidente y conseller de Ordenación Turística, Mariano Juan, destacó que el objetivo es avanzar hacia un turismo de calidad mediante la mejora y reconversión de las actuales instalaciones en lugar de ampliar nuevos desarrollos. Este plan también permitirá que las áreas señaladas reciban inversiones prioritarias y opten a fondos europeos.
Las reformas propuestas están diseñadas para ampliar espacios comunes y servicios, pero no para aumentar la capacidad hotelera. Este enfoque ha sido objeto de debate entre distintas fuerzas políticas, que han expresado sus opiniones sobre la vinculación de fondos públicos con el sector turístico.
La iniciativa busca también mejorar la movilidad urbana mediante la promoción de desplazamientos a pie y en bicicleta, así como fomentar el transporte público y la gestión ambiental eficaz. La declaración que aprobó el Consell ejemplifica el primer paso en una estrategia amplia que aspira a ser implementada en toda la isla antes de 2026.




