La Fundació Marilles destaca la urgente necesidad de cerrar al menos el 10% del mar de Ibiza y Formentera a la pesca para proteger su biodiversidad. Aniol Esteban, director de la fundación, señala que los problemas más acuciantes son la pesca furtiva, la presión demográfica, y la náutica descontrolada, que amenazan la salud del mar balear. A pesar de medidas como las reservas marinas, Esteban detalla la preocupación por el furtivismo, que afecta no solo a los recursos marinos, sino también a la imagen de Ibiza. Recalca la importancia de una vigilancia adecuada y la colaboración con la comunidad pesquera local para potenciar los beneficios de estas reservas. También advierte sobre el impacto negativo de los fondeos sin control sobre las praderas de posidonia y la alarmante calidad del agua que se ve afectada por la contaminación. Propone un diálogo constructivo y apoyo al sector pesquero profesional para mejorar la situación actual.
Preocupación por la Conservación Marina en Ibiza: Furtivismo y Presión Náutica en el Ojo del Huracán




