El presidente de la Asociación de Empresarios de Hostelería de la Bahía de Sant Antoni, Damià Marí, ha expresado su oposición a la posible ampliación del aeropuerto de Ibiza. Marí, propietario de los hoteles Ses Savines y Arenal, argumentó tras la asamblea anual que un aumento de capacidad en el aeropuerto incrementaría la presión turística en la isla, algo que el sector desea evitar. Aunque la mejora de las instalaciones actuales sería bienvenida, debe hacerse sin ampliar significativamente el número de visitantes. A pesar de estas preocupaciones, las expectativas para la temporada turística son optimistas, con buenos pronósticos comparables a años anteriores, aunque conflictos internacionales podrían afectar las reservas. Marí también ha manifestado su intención de trabajar con el Ayuntamiento de Sant Josep para solucionar problemas locales, como la estructura abandonada de Punta Xinxó, y ha mencionado preocupaciones ambientales que aún no han sido abordadas en profundidad.




