En Sant Llorenç se presentó la nueva Asociación para la Defensa del Agua (ADA), siguiendo el respaldo de más de 6,200 firmas recogidas anteriormente. La organización busca proteger el uso agrícola del agua frente a la explotación turística que, según afirman, está agotando los niveles freáticos de la isla. Los pozos rinden cada vez menos, y el suministro de agua subterránea para hoteles no está regulado. La ADA insiste en utilizar agua desalada para el turismo, preservando el agua subterránea para la agricultura y el consumo doméstico. A pesar de las lluvias recientes, los acuíferos apenas se han recuperado temporalmente, y el descenso puede llevar a la salinización irreversible. La asociación también aboga por un plan hidrológico específico para Ibiza y Formentera, gestionado por el Consell Insular.




