La implementación del segundo año de regulación de vehículos en Ibiza ha comenzado, estableciendo un límite de 17.688 coches para no residentes, de los cuales 14.000 pertenecen a la flota de alquiler. Esta restricción ha generado inquietudes entre las empresas de alquiler, que ven ajustado el cupo y se preparan para operar casi al máximo de su capacidad durante el verano. A pesar de la preocupación por el impacto en la movilidad de los visitantes, el inicio de la regulación se ha desarrollado sin incidentes significativos. Sin embargo, la incertidumbre persiste ante la posibilidad de que los turistas enfrenten dificultades para asegurar un vehículo, especialmente en los meses de mayor afluencia. Las empresas destacan la importancia de mejorar el transporte público para mitigar el impacto, mientras las navieras, como Baleària, colaboran con el Consell d’Eivissa para garantizar el control de entradas. En Formentera, la regulación mantiene los mismos límites que el año pasado, con un total de 10.287 vehículos permitidos para turistas y residentes.




