En las idílicas arenas de Cala Saladeta, más de cien personas se reunieron en una manifestación matutina para alzar la voz contra la creciente masificación turística en Ibiza. Este evento, denominado 'xindriada', buscaba no solo criticar la situación actual, sino también recuperar este espacio para los habitantes locales.
Los asistentes desplegaron pancartas con mensajes claros y contundentes contra la saturación turística, además de leer un manifiesto que articulaba sus preocupaciones. A lo largo de la jornada, la protesta se combinó con actividades recreativas que fomentaron la participación y el sentido de comunidad entre los presentes.
Este acto se une a una serie de movilizaciones recientes que demuestran el descontento de parte de la población ibicenca frente a la creciente presión que el turismo ejerce sobre sus playas y entornos naturales, destacando una vez más la tensión entre el desarrollo del turismo masivo y la conservación de la calidad de vida local.




